El átomo crea, en medio del ruido caótico energético, una zona coherente donde puede existir más energía gracias al orden, naciendo así la materia, alrededor de esta zona habría una presión energética al haberse compactado la energía en la zona del núcleo, pero no podría entrar.
Esa presión produce la masa y la carga positiva, así nace la zona apta para los "electrones" que no son sino ondas de potencial negativo atrapadas en este area con energía positiva.
Estas ondas no se neutralizan tampoco con la energía que presiona el núcleo y quedan atrapadas en esta area igual que las ondas de radio pueden rebotar en la atmósfera.
El átomo es una zona de baja entropía debido a una armonía entre sus fuerzas a nivel del núcleo, fuerte, y de su corteza más débil.
Sin "electrones" el átomo esta cargado positivamente. Aún así la carga de un átomo es relativa a con que se compare.
La armonía nace en el campo electromagnético que es lo único que existe.