Se supone que el electrón del que nunca se puede saber demasiado a la vez se puede determinar su posición disparando fotones contra él.
No es más que una transferencia de energía entre ondas como la que se describió matemáticamente en la línea de 21 cm del Hidrógeno.
El fotón golpea la capa de ondas que no escapan del átomo y pierde energía que cede al propio átomo.
El fotón es desviado y pierde frecuencia, el átomo gana energía, y en física cuántica se imaginan que golpearon una partícula.
Lo cierto es que no hay partículas en disparar un láser y medir que algo desvía a veces. Es una interacción entre ondas.
Estas se dan si están en el mismo lugar la fase es adecuada.